In Payments

Lindsay Lehr

Líder de la División de Pagos

Americas Market Intelligence

Después de más o menos 30 meses de la aceleración digital y de observar niveles récord de inclusión financiera en América Latina desde marzo de 2020, en el segundo semestre de 2022 comenzaron a aparecer algunos titulares desalentadores para el sector de tecnología financiera de la región. Crunchbase informó que a lo largo de 2022 se eliminaron más de 100.000 empleos en el sector de tecnología, dado que las empresas están batallando con alzas inflacionarias, volatilidad en los mercados de valores y un estancamiento en la inversión en capital de riesgo.[1] Esta tendencia impactó a América Latina en el segundo y tercer trimestre y ocasionó que empresas tecnológicas latinoamericanas como VTEX, Bitso, Buenbit, EBANX, QuintoAndar, Loft, Facily y Lemon Cash, entre otras, anunciaran despidos masivos para reducir su personal. En el cuarto trimestre, las empresas de reciente creación (start-ups) de América Latina recortaron más de 1.000 empleos.[2]

La industria de las criptomonedas, que crecía a paso acelerado en América Latina, también experimentó una caída con la quiebra de la criptobolsa FTX y las consiguientes acusaciones de fraude y lavado de dinero. Si bien parece que los consumidores siguen teniendo un gran interés en las criptomonedas, la inversión en innovación cripto por parte de los actores tradicionales (es decir; bancos, procesadores, adquirentes) se encuentra, en gran medida, en stand-by, a la espera de que se calmen las aguas y de que los reguladores brinden la certidumbre que tanto se necesita.

Por último, el contexto macroeconómico mundial y local no ha sido alentador, con aumentos inflacionarios en múltiples mercados, caídas en el crecimiento del PIB (la EIU prevé un crecimiento del 0,9 % en 2023 en comparación con la tasa de 3,5 % registrada en 2022) y una recesión inminente en Estados Unidos.

En las primeras dos semanas de 2023, estas circunstancias han llevado a que los clientes me pregunten:

  • “¿Será 2023 un año de consolidación?”
  • “¿Seguirán invirtiendo las empresas en innovación?”
  • “¿Morirán los criptoproyectos?”
  • “¿Podrá mantenerse en el clima actual el impresionante crecimiento que hemos visto en los pagos digitales?”

Aunque no conozco todas las respuestas a estas preguntas, y a pesar de los titulares de las noticias, podemos estar seguros de que todavía hay motivos de optimismo con respecto a los pagos en el sector de tecnología financiera de América Latina en 2023.

A continuación detallo algunas de ellas:

1. No se está desacelerando el crecimiento de los pagos digitales

Si bien se espera que el resto de la economía siga cojeando a una tasa inferior al 1 % en 2023, el crecimiento de los pagos digitales no está mostrando señales de desaceleración, incluso aunque puede disminuir el gasto de los consumidores. Los pagos digitales y el comercio electrónico han penetrado con éxito el segmento de “bienes esenciales” –aquellos que son a prueba de recesiones–, que incluyen alimentos, farmacia y servicios públicos, así como en marcas económicas como Walmart, Chedraui y aerolíneas de bajo costo. Aunque el comercio retail en tiendas físicas tradicionales crece a un ritmo de tan solo 5 %, AMI proyecta que el comercio electrónico crezca a un 25 % anual. Este se verá impulsado por inversiones masivas que los establecimientos retail realizarán en sus operaciones de comercio electrónico, la incorporación de pequeñas empresas a los marketplaces, el comercio electrónico transfronterizo y Pix, que está haciendo que las transacciones en línea en Brasil sean más accesibles, rápidas y sencillas.

En un estudio que se realizó en 2021 se mostró que los pagos instantáneos aumentaron el PIB por un monto de US$78.000 millones en 30 mercados mundiales.

En el comercio retail presencial, las tarjetas sin contacto, la tecnología “tap on/to phone” y los códigos QR están desplazando al efectivo. A finales de 2022, AMI estimó que el efectivo representaba el 37 % de todos los pagos formales en el sector de retail en sus seis principales mercados, lo que representó una enorme disminución con respecto a la era prepandémica, cuando el efectivo representaba ~70 % de los pagos formales en ese sector. Esta tendencia continuará a medida que los pagos digitales sigan volviéndose más fáciles, baratos y rápidos.

2. Los pagos son cada vez más rápidos

En Brasil 2022, el 31 % de las transacciones electrónicas[3] fueron instantáneas, pero todas estas fueron transacciones en Pix. De hecho, antes de que se lanzara Pix, prácticamente el 0 % de todas las transacciones electrónicas en Brasil eran instantáneas, lo que demuestra el poderoso impacto de esta plataforma. A pesar de la ya alta adopción entre los brasileños, las transacciones de Pix siguen expandiéndose, con un crecimiento mensual del 6 % durante el segundo semestre de 2022. Y dado que solo el 25 % del total de comercios (incluidos vendedores informales) han aceptado una transacción de Pix y que se están desplegando nuevas funcionalidades, como créditos, podemos esperar que la curva de crecimiento de Pix continúe en 2023.

En 2022, el efectivo representaba el 37 % de todos los pagos formales del sector de retail en los seis principales mercados de América Latina, lo que representa una enorme disminución con respecto a la era prepandémica.

Otros países están empezando a prestar atención a los pagos rápidos: los gobiernos de Colombia y Perú ya están haciendo planes específicos para replicar Pix y en toda la región se están desarrollando más de 30 sistemas de pago instantáneo (tanto públicos como privados). Visa y Mastercard también tienen expectativas muy favorables para los pagos instantáneos con la implementación de Visa Direct y Mastercard Send –los cuales utilizan tecnología que aprovecha los canales de las tarjetas de débito para realizar pagos instantáneos– en Brasil, Perú, Guatemala y otros países. En nuestro estudio anual Latin America E-commerce Blueprint, AMI proyectó que, en toda la región, las transferencias bancarias instantáneas crecerán más del 40 % anual hasta 2026, mientras que los pagos digitales en general crecerán a una tasa del 20 %.

Los pagos más rápidos son una buena noticia para la industria de pagos y la economía. Un informe de ACI sugiere que los pagos instantáneos aumentaron el PIB por un monto de US$78 mil millones en una encuesta a 30 mercados mundiales en 2021.[4] Las transferencias instantáneas impulsan la inclusión financiera, disminuyen los costos, empoderan a las fintechs, habilitan a la banca abierta, promueven el comercio digital, aumentan el flujo de efectivo y posibilitan mayor innovación, competencia y crecimiento. Con pagos más rápidos, América Latina seguirá creciendo con dinamismo, resiliencia e innovación en tecnología financiera en general.

3. Los bancos aumentarán su consumo de “software como servicio” (SaaS) y desarrollo tercerizado

Los fondos de capital de riesgo para tecnología financiera no están fluyendo tan libremente como lo hacían antes, lo que ha provocado que más fintechs tengan que sostenerse financieramente por sí solas. Esto podría ocasionar que muchas fintechs y neobancos locales de Latinoamérica tengan que cerrar sus puertas, o bien, que las fintechs internacionales retiren su capital de la región. Esto les abriría la puerta a los bancos –que ya están dirigiendo todos sus esfuerzos hacia la digitalización– para llenar el vacío que podrían dejar las fintechs que se retiren del mercado. Muchos bancos –especialmente las instituciones de Nivel 2 y más pequeñas– por fin están comprendiendo que no son empresas tecnológicas y que necesitan el apoyo de proveedores especializados para crear sus productos.

Esto está ocurriendo simultáneamente con el aumento de la inversión en América Latina por parte de proveedores locales e internacionales de desarrollo de productos financieros y de procesamiento básico innovador a través de empresas como Mambú, Veritran y Geopagos. Podemos esperar un aumento de las asociaciones entre bancos y proveedores de servicios digitales y, como resultado, un mayor desarrollo digital por parte de los bancos para incluir marketplaces de recompensas, pagos entre particulares (P2P), herramientas de ahorro e inversión accesibles, créditos digitalizados, servicios digitales para pequeñas empresas e integración con terceros como establecimientos retail y empresas de juegos y bienes digitales. Esto promoverá un panorama más digital de servicios financieros e impulsará a los bancos a adoptar la banca abierta.

En 2022, el 31 % de las transacciones electrónicas fueron instantáneas en Brasil y todas estas transacciones se realizaron con Pix.

4. El crédito innovador no está mostrando señales de desaceleración

A nivel global, el esquema “compra ahora y paga después” (Buy Now Pay Later o BNPL) empezó a fallar miserablemente en 2022, tras una racha de éxito sin precedentes. Klarna y otros registraron enormes devaluaciones en 2022, como reflejo del temor de los inversionistas a la alta exposición al crédito. En 2022, el segmento comenzó a recibir críticas a medida que clientes de la Generación Z fueron acumulando cada vez más deuda, con la consiguiente caída en su calificación crediticia. El aumento de la regulación está expulsando a algunos actores de mercados específicos, como el de Nuevo México en Estados Unidos; además, los mercados globales de todo el mundo están esperando un mayor escrutinio de los prestamistas de punto de venta.

MercadoPago duplicó sus ingresos fintech en 2022. Sus ingresos netos en el tercer trimestre aumentaron un 36 %

Sin embargo, esta tendencia no parece estar afectando a América Latina, donde desde hace décadas han tenido su propia versión del esquema BNPL que la mayoría de los titulares de tarjetas de crédito utilizan regularmente para pagar sus compras en abonos mensuales y administrar sus finanzas, especialmente durante épocas de alta inflación. En este contexto, el crédito se está haciendo cada vez más disponible a través de neobancos, fintechs de BNPL, marketplaces que ofrecen crédito (MercadoCrédito) y (silenciosamente) de comercios como Walmart, Elektra, Magazine Luiza y Falabella, que están otorgando préstamos en tienda a consumidores subdigitalizados. De hecho, gracias a que los servicios bancarios ahora están disponibles casi universalmente (con una penetración de más del 70 %), es probable que el acceso al crédito se convierta en un nuevo barómetro para la inclusión financiera en América Latina en 2023. Y si los consumidores tienen acceso a créditos, entonces pueden seguir consumiendo, salir de crisis financieras, abrir negocios y llevar a cabo otras actividades que apoyan a la economía en general.

5. Las finanzas integradas aumentarán el valor de las empresas en toda la región

Una tendencia conocida a nivel global en el sector de tecnología financiera es que “todas las empresas se están convirtiendo en una fintech”. Esto se ha hecho posible gracias a las finanzas integradas y a la banca como servicio, a través de las cuales las entidades no bancarias pueden ofrecer servicios financieros como cuentas digitales y créditos. En América Latina, estamos empezando a escuchar rumores de “crédito como servicio”, “adquisición como servicio” e “identidad como servicio”. Esto es importante porque al integrar los servicios financieros a la estructura empresarial, las empresas crean una fuente adicional de ingresos recurrentes que es altamente rentable (la mayoría de las veces). MercadoPago es quizás el mejor testimonio de esto: en 2022, esta empresa duplicó sus ingresos fintech, lo que contribuyó a un aumento del 36 % en sus ingresos netos en el tercer trimestre de 2022.[5]

Como es casi ya la norma, puede que las noticias cuenten una historia sombría para América Latina en 2023, incluso para el sector de fintech. Y si bien es posible que las tendencias macroeconómicas e incluso políticas no favorezcan el entorno comercial, la continua innovación de los sectores público y privado sin duda está creando un entorno positivo para la industria. Habrá algunos perdedores a causa de la posible consolidación de la tecnología financiera y de la disminución en el gasto de los consumidores, pero con los pagos más rápidos, la banca abierta y la evolución del crédito, puede que América Latina esté en la cúspide de una época muy emocionante.


Fuentes citadas:

[1] Vedantam, Keerthi, 2023. Crunchbase. “Tech Layoffs: U.S. Companies That Have Cut Jobs In 2022 and 2023.”

[2] Techloy, 2022. “LatAm startups laid off around 1,000 employees in the past week.”

[3] Esto considera Pix, tarjetas de crédito, débito y prepago, transferencias intrabancarias, boletos, TED, DOC y débito directo

[4] ACI, 2022. “Prime Time for Real Time.”

[5] MercadoLibre, 2022. “Investor Presentation Third Quarter 2022 Results.”


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