In Logistics

México, Costa Rica y Chile fueron los primeros países de América Latina en iniciar sus respectivas campañas de vacunación en diciembre de 2020. La región de ALC —con sus 650 millones de habitantes, 71 millones de los cuales son mayores de 60 años— necesitará más de 250 millones de dosis sólo para vacunar a sus segmentos críticos (ancianos, trabajadores de servicios de emergencia, maestros y personas con enfermedades preexistentes). A finales de marzo, tras más de tres meses de haber iniciado su campaña de vacunación, los países de América Latina y el Caribe han desplegado un poco más de 50 millones de vacunas, lo que representa aproximadamente el 20% de su población crítica objetivo y menos del 10% de lo que se necesitaría para lograr la inmunidad de rebaño. Al principio, la lentitud en el avance de los esfuerzos de vacunación masiva se atribuyó al caos en la elaboración de la vacuna. Pero la culpa empezará a recaer cada vez más en servicios logísticos de extremo a extremo inadecuados.

El análisis de AMI ha identificado tres obstáculos clave que frenarán una campaña de vacunación acelerada en América Latina durante 2021.

  1. Capacidad limitada para producir vacunas a nivel local
  2. Poco presupuesto para adquirir dosis importadas
  3. Infraestructura de cadena de frío inadecuada

A continuación destacamos algunos de los efectos clave que estos obstáculos tendrán en la industria de logística de América Latina en 2021.

N°1: Menor capacidad de carga aérea

Salvo México, Brasil y Argentina, la mayoría de los países de la región carecen de capacidad para producir sus vacunas localmente y dependen de las dosis importadas. Los mercados más pequeños (y más pobres) de ALC dependen de suministros provistos por la iniciativa multilateral Covax, organizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).  A finales de enero de 2021, la OMS indicó en sus pronósticos que 36 países caribeños y latinoamericanos recibirían 35,5 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca, y otros cuatro (Colombia, Bolivia, Perú y El Salvador) recibirían 377.910 dosis de la vacuna de Pfizer entre mediados de febrero y junio. Muchos de estos países también han negociado tratos con los fabricantes de productos farmacéuticos para el suministro de una mayor cantidad de dosis a medida que vaya incrementando la producción, algo que probablemente desencadenará un aumento pronunciado en la demanda de transporte aéreo con cadena de frío hacia América Latina a lo largo de 2021 e incluso en 2022.  Como evidencia de esta demanda tenemos el aumento que se anticipa en los servicios chárter para incrementar la capacidad existente.

Los retrasos que ha tenido Brasil en el lanzamiento de la fabricación local de las vacunas de Sinovac y AstraZeneca disminuirán la cantidad de vacunas que Brasil podrá exportar a países vecinos durante el año en curso. Dado que Brasil actualmente está registrando una de las peores tasas de mortalidad y hospitalización del mundo, existe una intensa presión política en Brasil para que toda la producción se desvíe al mercado doméstico, incluso bajo el riesgo de incumplir con  contratos celebrados con sus aliados cercanos. Esto genera una presión adicional para las empresas internacionales de servicios de logística para que lleven la producción de Estados Unidos, India, China, Rusia y Europa a los mercados de segundo nivel de América Latina. Además, las tarifas de fletes aéreos siguen subiendo dado que una tercera parte de la capacidad comercial internacional sigue en tierra. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el mundo necesita 8.000 aviones jumbo con una capacidad de 110 toneladas para transportar por vía aérea 14 mil millones de vacunas en los próximos dos años.

N°2: Hay que encontrarle la vuelta a las limitaciones de capacidad de la cadena de frío

La infraestructura de la cadena de frío es un elemento clave en la distribución de las vacunas más eficaces (y populares). La vacuna de Pfizer tiene que almacenarse a menos de -70 °C, algo que muy pocos proveedores de servicios de logística en América Latina pueden manejar. Los transportistas de la cadena de suministro en frío que existen en la región suelen transportar suministros médicos a temperaturas de 2 a 8 °C, lo que es adecuado para la mayoría de las vacunas actuales (que normalmente se conservan a alrededor de 4 °C). La mayoría de los congeladores de hospitales y algunos proveedores de servicios logísticos pueden manejar los requisitos de temperatura de almacenamiento de -20 °C de Moderna y de -18 °C de Sputnik. Pero las vacunas contra el COVID que pueden soportar la refrigeración “normal” son las que probablemente se tendrán que adoptar en América Latina, especialmente fuera de las ciudades de primer nivel. Desafortunadamente, estas vacunas son menos populares entre el público votante.

Como dijo en diciembre de 2020 Carlos Neuhaus, el empresario designado por el gobierno peruano para supervisar la distribución de las vacunas: “La vacuna de Pfizer es más fácil de distribuir en Lima y en las ciudades más grandes de Perú, pero en las zonas rurales y los pueblos pequeños de Perú, se necesitarán otras vacunas que no requieran una infraestructura de cadena de frío”. La necesidad de hacer diferencias por geografía y por marcas de vacunas sólo agrega más complicaciones a la planeación y mayores retrasos en el despliegue.

N°3: Amenazas a la seguridad por robos y falsificaciones

El robo de carga por parte del crimen organizado es una práctica frecuente en México, Brasil, El Salvador y Colombia. Lamentablemente es común escuchar reportajes de noticias en la región que hablan sobre el robo de camiones que transportan suministros médicos por parte del crimen organizado para venderlos en el mercado negro. Dado el comprensible clamor por las vacunas, el riesgo de robo es aún más elevado. Las empresas farmacéuticas y de servicios logísticos se están preparando para las mayores amenazas a la seguridad mediante el uso de escoltas militares para la entrega de última milla (a hospitales y otros puntos de despliegue) y están reforzando la protección en los centros de distribución logística. En México, por ejemplo, DHL se asoció con la Marina (considerada la rama más profesional de las fuerzas armadas mexicanas) para proteger sus operaciones de última milla.

Incluso antes de que llegaran las vacunas, el crimen organizado ya estaba vendiendo vacunas contra el COVID falsificadas en la Web Oscura. A principios de diciembre, la Interpol emitió una alerta mundial sobre posibles actividades delictivas relacionadas con la falsificación, el robo o la publicidad referente a vacunas contra el COVID ilícitas. Según la IATA, se anticipa que la probabilidad de adulteración de vacunas, de producción de dosis falsificadas y de intentos por causar disrupciones en la distribución sea mucho más pronunciada en América Latina, por encima de todas las demás regiones del mundo.

N°4: Riesgos de última milla

La entrega de vacunas a los puntos de despliegue (hospitales, clínicas, minoristas) es la parte más arriesgada de la logística de extremo a extremo. Como ya se mencionó, en estos lugares es donde la seguridad está más expuesta y también donde la infraestructura de la cadena de frío es menos constante.

En promedio, más del 50% de los camiones refrigerados de América Latina tienen más de 12 años de antigüedad, lo que los hace obsoletos e inadecuados para el transporte de vacunas. Todos los hospitales y clínicas pueden almacenar vacunas a 2-8 °C, pero son menos los que pueden manejar las vacunas de Moderna y Gamalea, y muy pocos los que tienen la capacidad de ultra congelación que se necesita para conservar la vacuna de Pfizer. La baja oferta de camiones refrigerados y de equipos de manejo modernos generará un alto sobreprecio, de tal modo que los costos por servicios logísticos de la vacuna en América Latina fácilmente podrían llegar a ser de hasta el doble de los de Estados Unidos.

No hay suficiente tiempo para que se pueda incrementar drásticamente la cantidad de equipos con refrigeración a tiempo para el despliegue de la vacuna, pero las empresas de logística invertirán en soluciones de rastreabilidad para monitorear la temperatura de medicamentos y otros productos sensibles a medida que vayan pasando por la cadena de suministro.

Implicaciones para el sector de logística en América Latina

Las empresas modernas de logística y transporte que hoy en día pueden ofrecer soluciones de cadena de frío en América Latina están posicionadas para obtener muy buenos resultados durante el próximo año, a medida que siga subiendo el precio de sus servicios. Las empresas menos equipadas están bajo presión de mejorar sus equipos y procesos para tener la posibilidad de participar en esta oportunidad única. Los expertos en salud creen que el mundo necesitará vacunarse cada año contra el COVID, conforme vayan apareciendo nuevas cepas y siga siendo una amenaza para la humanidad. Eso significa que cualquier inversión en logística de cadena de frío que se haga hoy para manejar las vacunas beneficiará a los proveedores durante muchos años por venir.

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