In Logistics
Diego Rodriguez Americas Market Intelligence

Diego Rodríguez

Director Sénior, División de Logística e Industria

AMI

Luca Nacucchio Americas Market Intelligence

Luca Nacucchio

Analista

AMI

En América Latina, la industria camionera y de autobuses es un componente crucial de los servicios de transporte de la región. Esta industria enfrenta retos importantes en su proceso hacia la modernización y la adopción de opciones más limpias y sustentables en lo que se refiere a combustibles. Ciertos factores que incluyen una mayor antigüedad promedio de los vehículos de la región, altas tasas de interés, acceso limitado al crédito, informalidad y concentración de préstamos entre las grandes empresas, han contribuido al retraso en la adopción de vehículos más limpios y eficientes en términos del combustible que utilizan. Sin embargo, hay tendencias positivas y ejemplos de casos en los que la industria ha adoptado otras alternativas como vehículos de gas natural y unidades eléctricas. Será necesario que los gobiernos, las instituciones financieras y las partes interesadas de la industria colaboren para brindar opciones accesibles de financiamiento, apoyo regulatorio e incentivos para acelerar la modernización y la sustentabilidad de la industria de camiones y autobuses de América Latina. Mediante el abordaje de estos retos y la priorización de la adopción de opciones más limpias para el transporte, la región puede mejorar la calidad del aire, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y crear un sector de transporte más eficiente y rentable.

En el presente artículo se explora el estado de la industria camionera y de autobuses de América Latina, centrándonos en las razones que yacen detrás del retraso en la adopción de vehículos eléctricos e híbridos en los cuatro países principales, así como las oportunidades potenciales que hemos identificado en Brasil, México, Colombia y Argentina.

¿Por qué el retraso en la adopción de camiones más sustentables y eficientes en combustible en la región?

En América Latina, la industria de transporte terrestre desempeña un papel vital en el sostenimiento del comercio y la actividad económica. Sin embargo, esta industria enfrenta importantes retos en lo que respecta a la modernización. Uno de los principales indicadores de este reto es la antigüedad promedio de los camiones de la región. En México, uno de los mercados que cuenta con uno de los sectores camioneros más importantes de América Latina, la antigüedad promedio de los camiones es de más de 22 años. Colombia y Brasil le siguen de cerca, con una antigüedad promedio de 22 y 16 años, respectivamente. Por último, la antigüedad promedio de Argentina es de alrededor de 12 años. Estas cifras revelan la necesidad de modernizar la flotilla para mejorar la seguridad, la eficiencia en combustible, la rentabilidad y el impacto ambiental

La industria de transporte terrestre de América Latina ha sido relativamente lenta en adoptar vehículos eléctricos e híbridos. Son dos los factores principales que han contribuido a este retraso: las altas tasas de interés y el nivel de informalidad:

  1. Altas tasas de interés y acceso limitado al crédito: La industria camionera y, especialmente los transportistas de menor tamaño, necesitan ayuda para acceder a créditos asequibles debido a las altas tasas de interés y los estrictos requisitos que tienen que cumplir para poder obtener préstamos. El acceso limitado al crédito dificulta la inversión en unidades más nuevas y costosas, así como en vehículos híbridos.

Las tasas de interés elevadas tienen un impacto sustancial en la renovación de la flotilla de la industria camionera de América Latina. Considerando los altos costos de capital de esta industria, el acceso al financiamiento asequible es un factor crucial para que las empresas camioneras cambien vehículos más antiguos por modelos más nuevos y eficientes. Lamentablemente, pronosticamos que las tasas de interés se mantendrán a un nivel elevado durante el resto de 2023 y 2024, dado que los bancos centrales de México, Brasil y la mayoría de las contrapartes sudamericanas mantendrán esta trayectoria en su lucha contra la inflación, lo que dificultará que los transportistas puedan obtener préstamos o conseguir financiamiento para renovar sus flotillas.

El alto costo de los préstamos crea una barrera para la modernización de la flotilla, en especial para pequeños y medianos transportistas. Esto lleva a que los camiones más antiguos y menos eficientes en combustible permanezcan en servicio durante períodos prolongados, lo que a su vez contribuye a mayores costos de mantenimiento, mayores emisiones y menor competitividad. Con el fin de dar atención a este reto, los gobiernos, los fabricantes de equipos originales (OEM, por sus siglas en inglés) y las instituciones financieras podrían tratar de encontrar un punto medio para colaborar y ofrecer opciones de financiamiento más accesibles y asequibles, adaptadas a las necesidades de la industria de transporte terrestre, especialmente para los operadores de camiones.

Los bancos latinoamericanos están brindando opciones de financiamiento para promover la adopción de vehículos eléctricos e híbridos en la región. En Argentina, por ejemplo, Santander, Banco Nación y BBVA están ofreciendo tasas preferenciales y planes de financiamiento. En Brasil, Banco BV y Banco Pan están liderando la oferta de financiamiento para la adquisición de vehículos eléctricos. Banco Estado en Chile y Banco de Bogotá en Colombia también están ofreciendo opciones atractivas de financiamiento. Banco de Occidente ha desarrollado la línea de crédito “Occiauto Planeta Azul”, que incluye financiamiento del 100% del valor del vehículo y plazos de hasta 84 meses para pagar en abonos. A su vez, Banco Santander México y BBVA México están ofreciendo incentivos para la compra de vehículos eléctricos, mientras que HSBC México está brindando opciones de crédito especializadas. En Chile, Banco Estado ha establecido un acuerdo de crédito con la marca Be-electric para facilitar opciones para financiar bicicletas, motocicletas y automóviles, con plazos de hasta 24 pagos y un descuento del 10%. Otros bancos de Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y República Dominicana también están facilitando el financiamiento de vehículos eléctricos e híbridos. Lo que se pretende lograr con estas iniciativas es acelerar la transición al transporte sustentable en América Latina

Tasas de interés en Argentina, Brasil, Colombia y México. Americas Market Intelligence.
  1. Informalidad: Una parte importante de la industria camionera de América Latina opera dentro del sector informal, lo que significa que ni las empresas que pertenecen a esta industria ni sus empleados están pagando impuestos o contratando seguros. Esto se debe a que no hay incentivos para formalizar a los empleados, lo que significa que tanto los gobiernos como las empresas camioneras aún no han llegado a un acuerdo en lo que respecta a la ley laboral básica.

Las empresas informales de transporte terrestre de carga a menudo quedan atrapadas en un círculo vicioso. Evitan pagar impuestos, lo que limita sus ingresos. Esto, a su vez, les impide ofrecer buenas condiciones laborales y prestaciones a sus empleados, así como actualizar sus equipos. Como resultado, tienen costos operativos más altos y menor productividad, y ofrecen un servicio deficiente.

A continuación se mencionan algunos de los problemas específicos que enfrentan las empresas informales de transporte terrestre de carga:

  • Tarifas bajas por servicios: Las empresas informales frecuentemente cobran tarifas más bajas, lo que las hace más atractivas a los clientes, pero esto también significa que sus ingresos y potencial de crecimiento están limitados.
  • Ingresos limitados: Las bajas tarifas por servicios se traducen en escasos ingresos, lo que les dificulta cumplir con sus obligaciones financieras, mantener sus equipos o acceder a créditos.
  • Concentración de préstamos entre las empresas de mayor tamaño: Las opciones que hay en cuanto a préstamos y financiamiento para la industria camionera van dirigidas principalmente a las empresas de mayor tamaño. Esto deja a los transportistas más pequeños y a los camioneros independientes con oportunidades limitadas de financiamiento para invertir en vehículos más limpios y eficientes.
  • Equipos obsoletos: Debido a su informalidad y estructura legal limitada para acceder a líneas de crédito, los transportistas informales a menudo usan camiones más viejos. Esto puede conducir a mayores costos operativos, menor productividad y riesgos de seguridad.
  • Servicio de menor calidad: Debido a estos problemas, las empresas informales de transporte de carga a menudo brindan un servicio de menor calidad. Esto puede incluir entregas retrasadas, bienes dañados y envíos perdidos.

Los transportistas informales necesitan ayuda para acceder al crédito, cumplir con la reglamentación e invertir en modernización. Además, la naturaleza informal de su negocio a menudo limita su capacidad para obtener financiamiento para la compra de vehículos eléctricos o híbridos

Número de camiones en los 4 principales países de América Latina y niveles de informalidad en 2022. Americas Market Intelligence.

A pesar de los retos antes descritos, sí hay tendencias prometedoras y ejemplos de cómo la industria camionera de América Latina ha adoptado opciones de transporte más limpias y sustentables.

Una alternativa que está ganando terreno es el uso de gas natural como combustible. Los camiones que operan con gas natural producen menos emisiones, tienen menores costos de combustible y ayudan a mejorar la calidad del aire. Brasil y Argentina han hecho importantes inversiones en infraestructura de gas natural y están incentivando la adopción de vehículos de gas natural en sus flotillas de camiones. Por ejemplo, en 2021, la empresa brasileña llamada Reiter Log tomó la importante decisión de adoptar la sustentabilidad en sus operaciones logísticas. Adquirieron 124 camiones Scania que usan gas natural comprimido (GNC) y biometano. Esto marcó el inicio de su proyecto para transformar su flotilla a una versión más sustentable. Al reconocer el impacto positivo de su inversión inicial, Reiter Log dio un segundo paso en 2022 mediante la expansión de su flotilla de vehículos de gas natural, duplicándola a 248 camiones.

Argentina se ha fijado la meta de implementar un plan integral de energía renovable para 2030, con el objetivo de modernizar y lograr la transición de su flotilla de vehículos. Actualmente, de los casi 15 millones de vehículos que hay en el país,[2] 7 de cada 10 utilizan gasolina, dos operan con diésel y sólo 1 utiliza gas natural comprimido (GNC). En el plan se establecen metas ambiciosas, que incluyen reemplazar el 9,5% de los vehículos de carga ligera con unidades eléctricas, aumentar la conversión de vehículos de GNC de 9% a 15% y reemplazar el 6,8% de los vehículos de carga pesada por alternativas eléctricas. En este plan también se contempla la sustitución de 13.000 vehículos propiedad de la administración pública por tecnologías eléctricas y se pretende introducir autobuses eléctricos y de GNC para transporte urbano y de larga distancia. Además, Argentina busca reducir las emisiones y promover fuentes de energía más limpias y sustentables en su sector de transporte.

En AMI vemos un enorme potencial en electrificación en última milla en América Latina. Algunas empresas privadas del segmento de comercio electrónico, como Mercado Libre y DHL, están a la cabeza de este esfuerzo.

Según el estudio “Forecast of EV Penetration and its Impact on Global Oil Demand” [Pronóstico de la penetración de vehículos eléctricos y su impacto en la demanda global de petróleo], publicado por la Universidad de Columbia en 2022, se espera que la penetración de vehículos eléctricos en el segmento de vehículos de carga pesada para transporte de larga distancia alcance un 2% a nivel mundial, si se toman en consideración tanto las restricciones técnicas actuales para mover grandes volúmenes de carga con camiones que funcionan con baterías como la actual infraestructura deficiente. Los camiones de carga pesada para transporte de larga distancia representan el 70% de todos los vehículos comerciales, mientras que los de carga ligera representan el 10% y los de carga mediana el 20% restante. En el mismo estudio, se pronostica una adopción del 10% para vehículos de carga ligera para entrega de última milla y del 4% para unidades de carga mediana para transporte de larga distancia.

Si consideramos los retos técnicos que se anteponen al cambio de vehículos de transporte terrestre de carga pesada por unidades eléctricas, pronosticamos que menos del 1% de todas las unidades adoptarán alternativas de transporte eléctrico para 2025 en América Latina, con pocas oportunidades disponibles, incluidas las operaciones de acarreo en los puertos. Sin embargo, en AMI vemos un enorme potencial en electrificación en última milla en América Latina. Algunas empresas privadas del segmento de comercio electrónico, como Mercado Libre y DHL, están a la cabeza de este esfuerzo. Por ejemplo, Mercado Libre opera una flotilla de 800 unidades eléctricas en toda la región, en países como Chile, México y Colombia. A medida que el comercio electrónico vaya creciendo a tasas de dos dígitos en los próximos cinco años, la industria brindará el impulso que se necesita para demostrar beneficios concretos en la forma de ahorro de combustible y mayores márgenes operativos, para que así se pueda convencer a otros sectores de hacer la transición a alternativas de transporte más ecológicas.

También están surgiendo proyectos piloto que involucran camiones eléctricos e híbridos en toda la región. Estos proyectos demuestran el potencial de la tecnología eléctrica e híbrida en la industria. Si bien la adopción de vehículos eléctricos e híbridos enfrenta retos relacionados con infraestructura y altos costos iniciales, los proyectos en curso están generando información valiosa y allanando el camino para una adopción más amplia en el futuro. A modo de ejemplo, e-Delivery de Volkswagen, lanzado en Argentina en 2023, produce cero emisiones de gas y ruido.

Los OEM globales encontrarán increíbles oportunidades para expandir sus ventas de vehículos, especialmente en lo que se refiere a camionetas para los segmentos de mensajería y comercio electrónico de América Latina, ya que las inversiones en infraestructura son menos onerosas, los requisitos operativos son mucho más simples en comparación con el desarrollo de estaciones de carga de vehículos eléctricos a nivel nacional y los jugosos márgenes permiten que los transportistas privados tengan una mayor capacidad de invertir en esta tecnología. Logistics”>AMI puede ayudarle con pronósticos de escenarios de demanda y estudios de investigación de generación de clientes prospectivos, para identificar tanto las empresas que están listas para echar a andar sus proyectos de adquisición de nuevas unidades como los principales factores que las harían vacilar.

En la próxima década se acelerará la transición hacia un transporte público más ecológico en América Latina

Pese a que está sustancialmente subdesarrollada y a que no cuenta con fondos suficientes, la industria de autobuses y transporte público de América Latina juega un papel crucial en la provisión de transporte asequible y accesible para las masas. Sin embargo, existen retos similares con respecto a la modernización y la adopción de opciones de transporte más limpias. De mayor a menor, la antigüedad promedio de los autobuses en Colombia es de 21 años, seguido por México con 14 años, Argentina en tercer lugar con 12 años y Brasil siendo el más joven, con 6 años en promedio.

Al igual que la industria camionera, las altas tasas de interés plantean un obstáculo importante para la renovación de la flotilla de autobuses en América Latina. Los operadores privados de transporte público necesitan ayuda para obtener acceso a financiamiento asequible a fin de poder reemplazar autobuses obsoletos por modelos más nuevos y más eficientes en combustible, además de que los presupuestos gubernamentales también son muy limitados. Esta combinación genera mayores costos de mantenimiento, menor seguridad de los pasajeros y menores eficiencias operativas. Es fundamental que haya una colaboración entre gobiernos, fabricantes de equipos originales (OEM) e instituciones financieras para que se puedan brindar otras opciones de financiamiento en países como Brasil y México, donde la adopción de autobuses eléctricos va muy por detrás de otros países vecinos como Colombia o Chile, donde el apoyo a las iniciativas de renovación de flotillas en el sector de transporte público ha sido más intenso.

La adopción de opciones de transporte más limpias y sustentables está cobrando impulso en la industria de autobuses y transporte público. Según la ONU, los sistemas de trolebuses implementados hace varias décadas en América Latina presentan una oportunidad estratégica para los gobiernos locales en sus esfuerzos por promover sistemas eléctricos de movilidad. Al mes de mayo de 2023, se tenían más de 4.000 autobuses eléctricos operando en la región, con lo que se ha duplicado el número de unidades en comparación con 2021. Las ciudades que lideran esta categoría son Bogotá (1.485), Santiago de Chile (1.180) y la Ciudad de México (623).

Los autobuses eléctricos brindan transporte con cero emisiones, mejoran la calidad del aire y disminuyen la contaminación de ruido en ciudades como Bogotá, Ciudad de México y Sao Paulo. Si bien es necesario que se aborden los retos planteados por altos costos iniciales e infraestructura limitada para la carga eléctrica a fin de que pueda haber una adopción más amplia, los gobiernos y las partes interesadas de la industria han expresado su disposición a invertir en movilidad eléctrica e infraestructura de carga eléctrica para fomentar el despliegue de transporte limpio en áreas urbanas

Autobuses eléctricos en América Latina 2023. Americas Market Intelligence.

Otras alternativas de transporte público que se están explorando en América Latina incluyen autobuses de batería. Por ejemplo, Brasil tiene planeado[3] agregar 2.152 autobuses eléctricos para el sistema de transporte municipal de Sao Paulo después de que prohibieron los autobuses de diésel. En el caso de Argentina, este mes se presentó un autobús que funciona con baterías de litio.[4] Asimismo, para 2030, Argentina tiene la intención de reemplazar 21,81% de los autobuses urbanos por autobuses eléctricos (8.847 unidades) y de sumar 7.538 autobuses de gas natural comprimido (GNC) a la flotilla urbana normal. Además, se agregarán 5.378 unidades de autobuses de biodiésel B100 a la flotilla urbana. En apoyo a estos cambios, se instalarán 3.981 cargadores eléctricos ultrarrápidos, 20 estaciones de recarga de hidrógeno y 66 estaciones o patios de carga eléctrica. Este plan podría dar como resultado en una reducción en las emisiones de 0,49 toneladas métricas de dióxido de carbono equivalente (MtCO2e). En el sector de larga distancia, se sumarán a la flotilla normal interurbana 3.950 autobuses de GNC y 2.722 de gas natural licuado (GNL), lo que posiblemente podría conducir a un ahorro de 0,13 MtCO2e.[5]

Los gobiernos municipales han reconocido la oportunidad de invertir en la formalización y el mejoramiento del transporte público en América del Sur, por lo que han estado trabajando activamente para lograr que el transporte público sea más accesible, asequible y de mejor calidad. En los últimos cinco años, los gobiernos han priorizado el transporte público por encima del desplazamiento individual debido a la alta congestión vial y las deficiencias en la infraestructura vial para dar cabida a la creciente cantidad de automóviles. Este es el contraste más significativo con Europa, donde la adopción del transporte público ecológico se impulsa principalmente con el fin de disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero. Por esta razón, la adopción de autobuses eléctricos en América Latina es prometedora y se acelerará en la próxima década mediante la duplicación del número de unidades cada dos años para llegar a 40.000 o 50.000 unidades para el año 2030.

Próximos pasos

Alentamos a los OEM globales a que monitoreen activamente a América Latina en busca de nuevos contratos públicos y privados para el suministro de unidades eléctricas u otras unidades alternativas. Es bien sabido que las licitaciones públicas en América Latina son propensas a prácticas desleales, pero la colaboración activa con una empresa como AMI puede brindarle datos reveladores únicos e inteligencia humana para descubrir cuáles licitaciones son gratuitas y transparentes, y cuáles están manipuladas.

Contáctenos y déjenos conocer sus inquietudes.


Fuentes

[1] Portal Movilidad, 2023. “¿Qué bancos ofrecen financiamiento a vehículos eléctricos en Latinoamérica?” Consultado el 20 de junio de 2023

[2] Diálogo Chino, 2023. “La nueva estrategia de Argentina para reducir las emisiones de carbono, analizada” Consultado el 20 de junio de 2023

[3] Portal Movilidad, 2023. “SPTrans a la espera de 2152 buses eléctricos tras prohibición de flotas diésel en São Paulo“. Consultado el 20 de junio de 2023

[4] PV Magazine, 2023. “Presentan en Argentina un bus eléctrico diseñado en la Universidad Nacional de La Plata“. Consultado el 20 de junio de 2023

[5] Lewkowicz, J., 2023. “¿A qué apunta el Gobierno en el sector de transporte para 2030?” En: Página12. Consultado el 20 de junio de 2023


Keep up to date with our Logistics insights

Recent Posts